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Entendiendo y tratando la hernia discal: Una guía completa

La hernia discal es una afección que puede ser muy dolorosa e incapacitante para quienes la sufren. Pero, ¿conoces en realidad qué es y cómo se aborda? Aquí te damos información detallada sobre esta problemática y cómo tratarla.

¿Qué es exactamente una hernia discal?

La hernia discal, a veces llamada hernia de disco, es una enfermedad que afecta a la columna vertebral. Sucede cuando el núcleo pulposo (que está en medio de un disco entre las vértebras y actúa como cojín) se sale debido a un rasguño o debilidad en el anillo fibroso, la parte externa del disco. Este núcleo que se mueve puede presionar nervios cercanos, causando dolor y otros problemas.

Las partes donde más ocurren las hernias discales son la zona lumbar (parte baja de la espalda) y la zona cervical (cerca del cuello). Los síntomas más comunes son dolor en la zona dañada, cosquilleo, debilidad en los músculos y, en casos graves, problemas para controlar la vejiga o el intestino.

Tratamiento de la hernia discal: Un enfoque completo

El tratamiento de la hernia discal se decide según lo grave que sea y los síntomas que tenga el paciente. Lo más importante es un tratamiento que no sea agresivo, en el que se resalte el descanso, las medicinas y sobre todo la fisioterapia.

Fisioterapia: Un pilar en la recuperación

  • Evaluación inicial: El fisioterapeuta revisa al paciente a fondo para ver qué tan grande es la hernia discal y cómo adaptar el tratamiento a lo que necesita.
  • Diseño de un plan terapéutico: A partir de lo que se ve en la revisión, se hace un plan personalizado con diferentes técnicas y ejercicios.
  • Técnicas manuales y tratamientos avanzados: Se usan técnicas especializadas para quitar el dolor y mejorar cómo se mueve la columna. Estas pueden ser masajes o movimientos suaves en la columna. También se usan tecnologías nuevas como la radiofrecuencia para ayudar a que los tejidos se recuperen.
  • Ejercicios terapéuticos: Son muy importantes para fortalecer los músculos de la espalda y la zona central del cuerpo. Estos ejercicios ayudan a que la columna esté firme, poniendo menos presión en el disco dañado.
  • Estiramientos: Ayudan a que los músculos sean más flexibles y quitar la tensión, haciendo que la columna esté mejor.
  • Educación y prevención: El fisioterapeuta enseña al paciente cómo moverse, estar sentado y otros consejos para evitar que la hernia discal vuelva y para tener una columna sana.

Al tratar la hernia discal de forma completa y personalizada, se puede superar y volver a tener buena calidad de vida. Es vital acudir con expertos para que den un diagnóstico y tratamiento correctos.

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